Blog post 2

¿Es posible bajar de las 2h en la maratón? Factores de rendimiento.

Recientemente, Joyner et al. (2011) han presentado una actualización de su trabajo clásico (Joyner, 1991) acerca de los factores que determinarían las mejores marcas en la maratón y que ha generado un intenso debate entre los científicos.

Así, en ese trabajo previo, la modelización de una mejor marca hipotética de 1:57:58 resultó en que el futuro “recordman” debería exhibir un VO2max de 84 ml·kg·min, un umbral al 85% del VO2max y una excepcional economía de carrera (EC), lo que a priori es muy complicado de poder esperar debido, entre otras razones, a la frecuente e inversa relación entre la EC y el VO2max; es decir, normalmente los atletas con valores de VO2max muy elevados no exhiben una gran EC y viceversa, los corredores muy económicos suelen tener un VO2max más modesto. Sí deberemos recalcar que, en todo caso, un corredor no debería de aspirar a correr en la élite con un VO2max inferior a los 70 ml·kg·min.

Ya en este último trabajo, Joyner et al (2011), después de una revisión de la literatura científica relacionada, especulan sobre las características con las que contará el corredor que rompa la barrera de las dos horas en la maratón a partir de la evolución de los records mundiales desde los comienzos de la prueba.

Así, parece que sólo a partir de una EC excepcional será posible romper esa hipotética barrera. Esto, además, lleva implícito dos ventajas más: un retardo en el vaciado de los depósitos de glucógeno y una reducción potencial del estrés térmico por una menor producción de calor metabólico.

Otro aspecto a considerar, gracias a los avances de la genética en los últimos años, es el genotipo del campeón. Así, poseer las variantes de los diferentes genes relacionados con algunas ventajas fisiológicas, incrementaría teóricamente las posibilidades de ser un gran corredor, aunque la realidad es que aún no se conoce si realmente esto es así. Más recientemente ha sido sugerida la importancia de los factores epigenéticos (Bolullosa et al., 2011), es decir, la alteración de la expresión genética de genes asociados al rendimiento a partir de la interacción entre éstos y los factores ambientales que posibilitarían la manifestación de determinadas cualidades morfo-funcionales asociadas al rendimiento atlético; además, los aspectos culturales y/o psicológicos no deberían de obviarse en este proceso pues, de hecho, la importante mejora de las marcas desde que los atletas africanos irrumpieron en el escenario internacional (años 60 y 70) podría ser un reflejo de la transcendencia de estos factores.

Más recientemente, ha sido sugerido que el equivalente femenino a la maratón por debajo de las dos horas sería el récord de Paula Radcliffe de 2:15:25 (Hunter et al., 2014). Un aspecto relevante, si se analizan las 50 mejores marcas de todos los tiempos comparando con hombres y mujeres, es que la diferencia entre éstos en la maratón es de sólo un 10%, lo que está ligeramente por debajo de las diferencias normales entre sexos en pruebas de menores distancias. Como sería de esperar, una excepcional EC es lo que ha explicado el gran rendimiento de esta atleta, a pesar de la disminución en el VO2max a lo largo de su carrera (Jones, 1998).

Posted in Blog and tagged , , , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *