Entrenamiento de la Fuerza

EL TRABAJO DE LA FUERZA EN LOS RUNNERS

Si un entrenamiento de resistencia provoca un aumento de la proporción de fibras lentas (Green y col., 1984; MacDougall y col., 1986), se piensa que un entrenamiento de fuerza no permite obtener un efecto inverso, es decir, una disminución de la proporción de fibras lentas. En una experiencia de 6 meses de entrenamiento de fuerza, no han encontrado cambios en el porcentaje de las fibras. Constatan por otra parte que obtienen los mismos porcentajes de fibras en el bíceps y el tríceps de culturistas de alto nivel que entre los sedentarios a pesar de 7-8 años de entrenamiento realizado por los culturistas.

Encontramos entonces aquí la contradicción anunciada: ¿Por qué la transformación de las fibras no funciona en un sentido?

Encontramos la respuesta teórica en Howald (1989) y Schmidtbleicher (1986): en el curso de una sesión de musculación intensa de un grupo muscular dado (de una hora y media aproximadamente), las fibras rápidas no son solicitadas más que 7 a 10 min. (el resto del tiempo el sujeto relaja sus músculos y recupera).

Durante el resto de la jornada los influjos recibidos por los músculos son de “tipo lento”, se comprende entonces la desproporción. Los influjos rápidos están, pues, en una relación desfavorable comparados con los influjos lentos.

Las transformaciones de las fibras en el sentido rápido hacia el lento parece pues admitida, pero es muy difícil ir en el sentido inverso.

Para esperar una solicitación eficaz de las fibras rápidas, es necesario crear en el músculo tensiones máximas; para esto hay que utilizar, por ejemplo, cargas importantes (pesadas) superiores al 80% del máximo. Si las cargas no son suficientemente pesadas, el atleta se expone a no hacer intervenir las fibras IIb. Este es el riesgo que se produce en el caso del entrenamiento explosivo, por lo que sugerimos conectar en la medida de lo posible el entrenamiento explosivo con el trabajo pesado.

Para entender mejor la afirmación precedente es necesario ayudarse de la explicación del reclutamiento de las fibras musculares.

Con una carga ligera sólo intervienen las fibras I. Con una carga media, se activan las I y las IIa; sólo con una carga máxima se reclutan las fibras IIb

CONSECUENCIAS PRÁCTICAS

El trabajo con cargas pesadas es fundamental para activar las fibras rápidas. La activación de las fibras rápidas va a ser, pues, beneficiosa para mejorar la velocidad, aunque el atleta efectúe movimientos lentos. Él ejecuta por tanto un trabajo positivo para los movimientos rápidos.

Hoy no puede hacerse un entrenamiento orientado hacia la velocidad sin ejercicios de cargas pesadas.

 

G. Cometti “Los métodos modernos de musculación”

Entrenamiento de la Fuerza

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